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Noviembre. El mes del Jazz en Madrid

Dic 28, 2017 | Artículos | 0 comentarios

El mes de noviembre se ha convertido en el mes del Jazz en Madrid. No solo hablo por el Festival de Jazz de Madrid en la edición 2017 sino también por algunas visitas como la de Robert Glasper con el ciclo 1906 de estrella Galicia en el Café Berlín o Chick Corea y Steve Gadd Band con Jazz en el Auditorio (Centro Nacional de Difusión Musical).

Aunque parezca una obviedad es la primera vez que tengo la sensación de que están pasando cosas en la ciudad más allá de la descuidada escena de Jazz de Madrid. Hemos tenido la oportunidad de ver a artistas de primera fila, a lo largo de un mes, con una programación interminable.

Más allá de cuestiones cuantitativas, que siempre llenan titulares, coincidí en varias conversaciones concluyendo lo mismo: –Hay muchas cosas que ver… o  -Me voy a dejar una pasta este año...

El 2 de noviembre en el Café Berlín el carismático Robert Glasper hizo las delicias del público. La cita fue en una de las mejores salas de música en directo de Madrid y dentro del ciclo más importante en lo que a Jazz en España se refiere, el Ciclo 1906 de Estrella Galicia. Todo apuntaba a una noche mítica y de hecho lo fue. La sala estaba completa en los dos pases (21h y 23h). Glasper iba acompañado por Vicente Archer al contrabajo, impecable, Damion Reid a la batería, llevando todo el peso y el groove de la banda, y Dj Sundace a los platos, con un gusto exquisito. Había una estrella del Rock en la sala, el más mínimo gesto del tejano hacía que el Berlín se viniera abajo literalmente.

Disfruté el concierto y Robert Glasper es un pianista a la altura de pocos, además de productor y ganador de varios Grammy pero cuando pienso en lo que vi, la verdad es que me pareció otra cosa y me supo a poco (y no me refiero a que se tocara solo un bis sino a que apenas llego a los 60 minutos de concierto). Tuve la sensación de que había poco riesgo, nada podía salir mal, ¿sabéis? Esa zona de confort que siempre es difícil de delimitar, una forma de estar que todo el mundo reconoce pero que pocos abandonan…  No es ni bueno ni malo, solo digo que mis expectativas no estaban ajustadas a lo que vi o quizá lo que vi era más de lo que fue. Una cosa me quedó clara, no creo que fuera uno de sus mejores conciertos a pesar de que el público estaba completamente a sus pies.

 

Robert Glasper en el Café Berlín. Ciclo 1906

Más allá de lo que diga la crítica, o el Espíritu Santo, hay una cosa que me hace estar alerta en algunos conciertos de estrellas cansagradas, no es la primera vez que noto una desconexión entre tanto reconocimiento mundial y un buen concierto a secas. Estoy convencido de que no se trata de un tema técnico o musical sino de forma. Algunas transiciones fueron un tanto insípidas y en algún caso parecía que tuvieran prisa por terminar. No solo es valioso el virtuosismo sino todo lo que hay alrededor de él. Hablamos de artistas que van más allá.

Se me escapó de las manos la actuación de Chick Corea en el Auditorio Nacional pero me dejó un poco frio que un pianista de la talla que se gasta el de Massachusetts pasara desapercibido en la ciudad en un mes tan especial para el Jazz. Entiendo que hay muchos elementos en juego pero parece dificil de justificar que dos figuras como Glasper y Corea pasen por Madrid y no haya mención alguna por parte del Festival. Porque son referentes de la escena mundial y porque, lo destaque alguien o no, han sido parte de ese mes de noviembre tan especial para la música y para el Jazz en Madrid. Y porque es bueno para la reputación del Festival, porque de lo que estamos hablando es de Jazz, de música, de cultura, y no de quien lo promueve o quien se pone la medalla… se me ocurren algunos motivos más pero sé que ciertas dinámicas no siempre siguen procesos lógicos o simplemente conllevan esfuerzos que nadie está dispuesto a asumir. O puede que sea un romántico sin más.

Centro Nacional de Difusión Musical
Centro Nacional de Difusión Musical

Sea como fuere, uno solo puede disfrutar de artistas como estos y llevarse a casa todo el jugo que sea capaz de sacar. Y no se trata de quejarse sin más, es un auténtico placer poder comentar tal o cual jugada, pero me pregunto si se puede exigir más y si tiene sentido hacerlo, ¿se puede? ¿lo tiene?

Dicho esto, el Festival de Jazz de Madrid nos brindó momentos y conciertos muy especiales. Con dos sedes principales más que establecidas ya, el auditorio de Conde Duque y el Fernán Gómez Centro Cultural de la Villa. Además del ciclo Jazz con sabor a Club (La noche en vivo) que dio cabida a conciertazos como el de Dave Holland Trio, Corey Henry & the Funk Apostles o Gilad Hekselman Trio con Mark Turner, entre otros.

Mark Giugliana se llevó el listón a casa después de la inauguración del Festival en Conde Duque. Abierta la veda ya, todo podía pasar ante joyas como Fred Hersch, el talentoso Shai Maestro con un impresionante Ziv Ravitz a la batería, Bill Frisell y su esplendido cuarteto de cuerdas, una deslumbrante Melisa Aldana que quitó el hipo a muchos de los asistentes del auditorio de Conde Duque. El trio Potter-Roger-Harland con muchos más galones de los que se trajeron al Fernán Gómez. Un explosivo Maciej Obara Quartet y la que fue figura indiscutible del festival, el pianista armenio Tigran Hamasyan que con apenas 30 años levantó varias veces de sus asientos al público del Fernán Gómez.

Pero también hay que destacar al gran Moisés Sánchez que ofreció una masterclass de piano además de presentar su último trabajo Metamorfosis. El Ensemble encabezado por Perico Sambeat revisando temas de Zappa, el cuarteto de Baldo Martinez, el Quinteto de Guillermo McGill y un Jorge Pardo cerrando el festival con su último proyecto Djinn con un impresionante David Bao a la batería pero, pero… con Jorge Pardo siempre está todo bien, pero… me gustó menos de lo que esperaba, tengo mis reservas en cuanto a la música electrónica.

Además grandes estrellas como Sheila Jordan o Ron Carter pasaron por esta edición de JazzMadrid17.

Todo esto y más, un ciclo de cine y algunas conferencias (que es necesario actualizar por otro lado), Jazz en los Distritos, Jazz Circulo, en la Pecera del Circulo de Bellas Artes y  la presencia de una marca como cervezas Alhambra que apuesta por la música, apuesta por el Jazz… con la falta que nos hace.

Noviembre es un mes especial, apenas ha pasado pero anótenlo, preparen la cita, llamen a sus amigos, parejas, regalen entradas (no debería quedar un asiento libre en el Fernán Gómez en una ciudad de más de tres millones de habitantes), regalen cultura, música en directo, arte. Háganlo por Dios! o por san Tigran! lo que más rabia les dé, pero acérquense, a la música, a la cultura, al Jazz, al Blues, a JazzMadrid, al Ciclo 1906, a Jazz Circulo, a Jazz con sabor a Club, a Jazz en los distritos, a Jazz en el Auditorio, al Jazz en Madrid.

Hay músicos, dentro y fuera de nuestra ciudad, hay clubes, hay promotores, hay instituciones, hay escuelas, hay escena, hay futuro… sin lugar a dudas. Tomen partido. Noviembre es el mes de Jazz en Madrid.

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